Arte, hipnosis y crecimiento personal: Mirjam une cada vez más mundos

¿Qué tienen en común una galería de arte, la educación especial, dejar de fumar y la hipnoterapia? En la vida de Mirjam Wichgers, sorprendentemente mucho. Todas estas experiencias la han acercado cada vez más al trabajo que realiza actualmente: acompañar a las personas en su proceso de cambio mediante la hipnosis.

Junto con su hija Aria, dirige la consulta Mir-a-Gaia, al tiempo que sigue en activo como artista y galerista.

«Soy muy natural», comenta Mirjam riendo. Le gustan muchas actividades diferentes, pero cada vez ve con mayor claridad cómo todo está conectado.

En el futuro, quiere incluso combinar su arte con la hipnoterapia. Aún no sabe exactamente cómo lo hará. Deja claro que no quiere convertirse en terapeuta ocupacional ni en terapeuta creativa, sino que busca una forma que realmente se adapte a ella.

«Tengo plena confianza en que esto seguirá desarrollándose por sí solo», afirma. Esa confianza caracteriza su trayectoria: no intenta planificarlo todo de antemano, sino que sigue la dirección que se va perfilando sobre la marcha.

Del arte y la educación al desarrollo personal

Mirjam lleva mucho tiempo dedicada al arte, la educación y el crecimiento personal. Realizó diversos cursos, se convirtió en maestra de reiki y obtuvo su certificado de PNL en 2009. También impartió clases en Róterdam y trabajó en educación especial.

Sobre todo, el contacto con los adolescentes le hizo reflexionar. Veía a jóvenes con problemas muy diversos y se daba cuenta de lo fácil que era encasillar un comportamiento o una dolencia.

Según Mirjam, a menudo resulta más valioso profundizar en lo que se esconde detrás de ese comportamiento. «En los adolescentes se descubren muchos problemas ante los que piensas: hay que hacer algo al respecto y también se puede hacer algo al respecto», explica.

Esa curiosidad fue un impulso importante para profundizar en la PNL y, más tarde, en la hipnoterapia. En retrospectiva, se da cuenta de que todas sus experiencias la fueron guiando poco a poco en la misma dirección. «Son todas esas pequeñas cosas que se van acumulando las que, al final, te llevan por un camino determinado».

El arte le enseñó a ver las cosas de otra manera, la educación le enseñó a escuchar lo que no se dice directamente y el desarrollo personal le permitió experimentar que el cambio es posible. Todos esos elementos se unen ahora en su trabajo como hipnotizadora.

El interés por la hipnosis siempre ha estado presente

Durante su formación en PNL, Mirjam ya entró en contacto con la hipnosis y la obra de Milton Erickson. Le interesó de inmediato y quería profundizar en ello. Sin embargo, en aquel momento no pudo hacerlo. Sus hijos aún eran pequeños y su vida estaba llena de otras responsabilidades. No obstante, su interés nunca desapareció del todo.

«De todas formas, se me quedó grabado», dice Mirjam. Probablemente, años más tarde entró en contacto con Edwin Selij y el Instituto de Hipnosis de los Países Bajos a través de las redes sociales. Empezó a seguirlo y, en 2016, asistió junto con Aria a una jornada de puertas abiertas del HIN. Aquella jornada le causó una gran impresión.


Escucharon a varios formadores y se hicieron una idea más clara de las posibilidades que ofrece la hipnosis.


Mirjam sintió de inmediato que quería aprender estas habilidades por sí misma. «Ya entonces pensé: esto es algo que quiero saber hacer». Sin embargo, aún no era el momento adecuado. En aquel momento, la formación se impartía principalmente en Wormerveer, y la distancia que había que recorrer era considerable. Además, a Mirjam no le apetecía seguir todo el programa por su cuenta.

Dejar de fumar fue el factor decisivo

En 2018, su interés se convirtió en una convicción más profunda. Mirjam participó en una sesión grupal para dejar de fumar, dirigida por Marcel Borst y Bianca L’Abee. Junto con unos treinta participantes más, se sometió a hipnosis.

No solo le pareció impresionante la sesión, sino también el contacto previo, las instrucciones y la forma en que la guiaron paso a paso. Mirjam lo describe como «un viaje muy bonito» que, al final, solo duró unas pocas horas. Desde entonces, dejó de fumar.

Por supuesto, seguía notando que los viejos hábitos estaban presentes en su mente. Mientras cocinaba o después de comer, a veces se le pasaba por la cabeza la idea de fumarse un cigarrillo. «Entonces lo pensaba y, acto seguido, me decía: ah, sí, no, ya no hago eso». Esa necesidad ya no determinaba su comportamiento.

La facilidad con la que se produjo ese cambio la conmovió profundamente. «Al cabo de dos horas ya no fumaba y entonces pensé: si esto es posible, yo también quiero ser capaz de hacerlo». Dejar de fumar se convirtió así en el momento en el que la hipnosis pasó a ser para Mirjam algo más que un tema interesante: se transformó en algo que ella misma quería aprender a aplicar.

Empieza el HIN junto con Aria

Durante la pandemia, muchas cosas se paralizaron, pero Mirjam siguió atenta a Edwin y al Instituto de Hipnosis de los Países Bajos. Su convicción se hizo cada vez más fuerte: ahora quería ponerse manos a la obra con la hipnosis de verdad. Ya había comentado la idea con Aria, pero su hija todavía estaba cursando otra formación y acababa de formar una familia joven.

Finalmente, llegó un momento en el que ambas se preguntaron cuál sería su siguiente paso. Con el apoyo del marido de Mirjam, pudieron reunir la cantidad necesaria y madre e hija decidieron comenzar juntas la formación. «Ese viaje juntas ha sido único y sigo estando muy contenta con él», cuenta Mirjam.

El apoyo de su marido significó mucho para ella. Se conocen desde los quince años y llevan ya 35 años casados. En su relación, siempre se han dado espacio mutuamente para desarrollarse. «El respeto mutuo y por el desarrollo del otro es una de las cosas más importantes», afirma.

La formación en hipnosis también cambió a la propia Mirjam. Se volvió más elocuente, aprendió a escuchar de otra manera y notó que las palabras le llegaban de una forma nueva. Además, a veces tenía que tener cuidado de no meterse constantemente en su papel de terapeuta en casa.

Con la boca abierta gracias a Hipnosis 1.0 y 2.0

La formación «Hypno Principles 1.0» fue para Mirjam todo un viaje de descubrimiento. Ella y Aria siguieron las clases en línea y, a menudo, se quedaban asombradas frente a la pantalla. «No parábamos de quedarnos boquiabiertas, preguntándonos: ¿esto es posible? ¿De verdad funciona?», recuerda.

Al participar juntos, pudieron comentar y intercambiar opiniones directamente durante los descansos. Eso hizo que las intensas jornadas de clase en línea resultaran aún más valiosas. La formación comenzó en febrero y, hacia junio o julio, ya habían terminado. Sin embargo, no quisieron quedarse de brazos cruzados antes de poner en práctica sus conocimientos.

Preguntaron a conocidos si podían practicar con ellos y Mirjam pronto comenzó a tratar a una mujer de unos setenta años que había desarrollado miedo a salir a la calle. Según la clienta, ese miedo se manifestaba, entre otras cosas, en molestias relacionadas con la sensibilidad al sol y a la luz.

Tras tres sesiones, Mirjam observó que la mujer volvía a estar más alegre, se sentía menos abatida y se atrevía de nuevo a salir a la calle. «Entonces piensas: ¿no es maravilloso poder ofrecerle esto a alguien?». Es precisamente la gratitud que percibe en sus clientes lo que hace que su trabajo sea tan especial para ella. Hypnose Playground 2.0 le permitió profundizar aún más, tanto en lo profesional como en lo personal.

La hipnosis 3.0 significó aprender a mirarse a uno mismo

Tras completar «Hypnosis 2.0», Mirjam quiso pasar directamente a «Hypno Pathfinder 3.0». Se conoce lo suficientemente bien como para saber que, en su caso, posponer las cosas suele dar pie a que surjan otros planes. Además, no quería tener la sensación de que le faltaban conocimientos que le permitieran ayudar mejor a sus clientes. «Si lo hago, lo hago a fondo y lo hago bien», explica.

Para Hypno 1.0 y 2.0, Mirjam y Aria se habían quedado principalmente en casa, delante de la pantalla. Para Hypno 3.0, viajaban prácticamente todos los fines de semana desde Zelanda hasta Assendelft. El contacto con sus compañeros de curso ayudó a Mirjam a salir de su entorno habitual.

Le resultaba especialmente emocionante grabar y enviar las sesiones. «Me generaba mucho estrés, pero gracias a ello aprendes a mirarte a ti misma y a escucharte». Eso es algo que sigue aplicando en su trabajo.

Seguir aprendiendo al volver a ver las sesiones

Mirjam sigue grabando sesiones de forma habitual, siempre con el consentimiento de los participantes. No todas las sesiones, sino sobre todo aquellas conversaciones en las que, a posteriori, quiere analizar qué se podría mejorar o hacer de otra manera. Cuando una cita anterior no ha salido del todo bien, utiliza conscientemente la siguiente grabación como oportunidad de aprendizaje. «Lo repaso después para ver qué podría mejorar», explica.

De este modo, sigue aplicando a diario una de las lecciones más importantes de «Hipnosis 3.0». No solo quiere confiar en su intuición, sino también seguir analizando de forma crítica su forma de orientar a las personas.

Otro momento destacado de la formación fue la jornada benéfica. Durante esta jornada, los participantes pudieron poner en práctica sus habilidades para ayudar a los demás en poco tiempo. Mirjam pudo comprobar cómo, a veces, el cambio se ponía en marcha en tan solo unos minutos.

Esto no solo proporcionó a los participantes una experiencia especial, sino que también reforzó su propia confianza. «A ti también te da un buen empujón cuando te das cuenta de que, incluso en tan poco tiempo, ya se notan los resultados». Para ella, este fue uno de los momentos más especiales en el HIN.

Una consulta de hipnosis dirigida por madre e hija

Actualmente, Mirjam y Aria dirigen juntas Mir-a-Gaia. Pueden intercambiar ideas, se apoyan mutuamente y se reparten los clientes en función de sus preferencias y afinidades. «La forma en que surgió todo esto y cómo funciona ahora es sencillamente perfecta», explica Mirjam.

La colaboración también supone una ventaja para los clientes de su propio entorno. Las personas pueden elegir con quién se sienten más a gusto. Por ejemplo, una clienta eligió conscientemente a Mirjam porque veía a Aria a diario en el colegio y, por eso, prefería no hablar de todo con ella. «A los clientes les resulta más fácil alternar, ya que pueden elegir entre la madre y la hija».

Aunque Mirjam y Aria comparten consulta, cada una ha desarrollado su propio método de trabajo. Aria trabaja, entre otras cosas, con cuentos terapéuticos para niños, mientras que Mirjam ha desarrollado su propio método narrativo para adultos. Precisamente porque son diferentes, pueden complementarse y seguir aprendiendo la una de la otra.

La terapia narrativa de trance como método propio

Mirjam denomina a su propio enfoque «Terapia Narrativa de Trance». Previamente, pregunta a los clientes en profundidad cuál es su problema y qué desean superar. Mediante un cuestionario especial, recopila información para escribir una historia totalmente personalizada. «Se escribe centrándose exclusivamente en el problema de ese cliente», explica.

Durante una sesión de aproximadamente una hora y media, ella cuenta esta historia mientras el cliente se encuentra en estado de hipnosis. La sesión sigue siendo interactiva, de modo que Mirjam puede adaptarse a lo que ocurre en cada momento.

En su método de trabajo, combina la hipnosis narrativa con ideas y técnicas en las que se ha especializado. No solo escucha lo que alguien dice literalmente, sino también lo que se desprende entre líneas.

Por ejemplo, con un cliente que había sufrido un trauma, trabajó las reacciones de lucha, huida y parálisis en el relato. «A menudo, entre una frase y otra, ya has captado cosas con las que puedes seguir trabajando». Su intuición desempeña un papel importante en este sentido. Así, cada sesión es diferente para cada cliente, adaptada a su historia y a lo que necesita.

Hacia una conexión entre la hipnosis y el arte

Al mismo tiempo, la artista que hay en ella sigue activa. Mirjam quiere, en última instancia, establecer una conexión entre la hipnosis y el arte, aunque aún no sabe exactamente qué forma adoptará. No quiere copiar ninguna forma ya existente, sino desarrollar algo que realmente se adapte a ella.

«Todavía tengo que darle una vuelta a eso, pero confío en que se desarrollará por sí solo». Quizá ese sea precisamente el hilo conductor de su historia. Esta trayectoria nunca surgió de una gran decisión, sino de la curiosidad, las experiencias y los pequeños pasos que se fueron acumulando. Ahora, Mirjam ayuda a otros a dar su propio paso adelante, mientras su propio desarrollo sigue su curso.

Puedes encontrar más información sobre Mirjam y su consulta en mir-a-gaia.nl. Además, Mir-a-Gaia está presente en LinkedIn, Facebook e Instagram.

¿Te gustaría, al igual que Mirjam, ayudar a otras personas con la hipnosis?

Puedes seguir la formación en directo y en línea. ¿Quieres charlar sin compromiso para ver si esto es lo tuyo? Entonces, reserva aquí una entrevista individual. No hablarás con un comercial, sino con un coach experimentado del HIN que trabaja a diario con esta formación y con clientes. En unos 20-30 minutos tendrás claro si este es el paso adecuado para ti y cuál es el momento de inicio que mejor te conviene.

Las plazas para estas sesiones se agotan rápidamente al inicio de cada grupo. ¿Queda algún horario libre que te venga bien? Pues resérvalo ya.