Se incorporan dos mentalistas al seminario de hipnosis… Uno le dice al otro: «¿Esto es de verdad?»

¿Qué es real y qué es un truco? ¿Se puede influir en alguien sin que se dé cuenta? ¿Y cómo es posible que, a veces, tu cerebro te haga ver algo que en realidad no está ocurriendo?

Durante el seminario «Hidden Influence» del Instituto de Hipnosis de los Países Bajos, Rob y Emiel te llevarán al fascinante mundo del mentalismo, la hipnosis y la influencia.

Con magia, humor y perspectivas sorprendentes, demuestran lo poderosas que pueden ser las palabras y el lenguaje corporal. Pero, sobre todo, no esperes obtener respuesta a todas tus preguntas. Porque precisamente eso es lo que hace que su actuación sea tan especial.

Magia en el cabaret

Rob y Emiel forman desde hace 25 años un exitoso dúo de cabaret mágico. Combinan magia, mentalismo, cabaret y psicología en espectáculos que te hacen reflexionar de forma entretenida. Con unas 300 actuaciones al año, son un dúo muy solicitado en teatros y en el ámbito empresarial.

Su especialidad es el mentalismo. No siempre se trata de trucos de magia tradicionales con destreza manual e ilusiones espectaculares, sino sobre todo del funcionamiento del cerebro humano.

«Nuestra pasión por la magia reside sobre todo en el mentalismo. Por supuesto, también sabemos hacer trucos con ilusiones y cortinas de humo, pero nuestra verdadera pasión está en la parte mental», explica Rob.

Y lo hacen con gran éxito. El dúo ha ganado tres veces un premio en el campeonato mundial y, además, se ha llevado tres premios del Gran Premio de los Países Bajos. Se trata del máximo galardón neerlandés en el ámbito del arte de la magia.

De sus 300 actuaciones anuales, unas 200 están dirigidas al sector empresarial. En ellas combinan el entretenimiento con la inspiración, la motivación y las perspectivas sobre el comportamiento humano. Esa combinación la llevarán también a «Hidden Influence» los días 20 y 21 de noviembre.

Un truco de magia cambió la vida de Rob

La pasión por la magia comenzó para Rob con un único truco de magia. De niño, vio actuar a un mago durante un evento. Este repetía siempre el mismo truco, pero a Rob no se le hacía nunca aburrido.

«Me quedé allí de pie durante dos horas y aquel hombre no paraba de hacer el mismo truco», recuerda Rob. «En un momento dado, le pregunté si realmente se podía hacer el mismo truco tantas veces seguidas».

A continuación, el mago le preguntó a Rob si ya entendía cómo funcionaba el truco. Pues no. Cuando le preguntó si le había gustado el truco, la respuesta fue clara: le pareció una de las cosas más bonitas que había visto en su vida.

El mago le reveló el secreto del truco. Le explicó que el arte de la magia se extinguiría si los magos nunca transmitieran sus conocimientos a personas que estuvieran sinceramente fascinadas por ella.

«Así que aprendí un truco de un mago y, un año después, me proclamé campeón de los Países Bajos por primera vez», cuenta Rob.

Pero la cosa no quedó ahí. Esa fascinación se convirtió en una carrera en la que se fue adentrando cada vez más en el arte del asombro.

Emiel se encontró, de forma inesperada, ante su primer público

En el caso de Emiel, su primer contacto con la magia fue muy diferente. Trabajaba como técnico de sonido en un centro de eventos y allí entabló amistad con un mago. De él aprendió algunos trucos.

Un día, cuando el mago enfermó, surgió un problema. Y es que el centro de eventos tenía programada una actuación.

«El director le dijo a Emiel: “Tú también sabes hacer trucos de magia, ¿no?”. Emiel respondió que solo sabía dos o tres trucos», cuenta Rob riendo.

A eso le daba igual al director. Se necesitaba un mago y a Emiel le dejaron subir al escenario.

Así, sin ninguna experiencia sobre el escenario, se encontró de repente ante un público que esperaba ver un espectáculo de magia profesional.

Lo que comenzó con una actuación inesperada acabó convirtiéndose en una exitosa colaboración con Rob. Desde entonces, llevan ya un cuarto de siglo formando un dúo que busca constantemente nuevas formas de sorprender a la gente.

La magia va más allá del truco

Según Rob, hay una gran diferencia entre alguien que aprende un truco y alguien a quien realmente le apasiona esta disciplina.

A algunas personas les resulta especialmente interesante descubrir cómo funciona algo. En cuanto conocen el secreto, el interés desaparece. Otras, por el contrario, quieren entender por qué un truco causa tanta impresión.

«Emiel y yo llevamos 25 años profundizando continuamente en los trucos. Para nosotros, ya no se trata del truco en sí, sino de la historia que hay detrás y del aspecto psicológico».

Es precisamente ahí donde Rob ve un paralelismo con la hipnosis. Aprender una técnica es una cosa, pero comprender cómo se puede utilizar para crear una experiencia especial requiere una mayor profundización.

¿Por qué funciona una sugerencia concreta? ¿Qué sentimientos despierta una historia? ¿Y cómo se puede hacer que alguien se sumerja tanto en una experiencia que realmente sienta asombro?

Esas son las preguntas que ocupan constantemente a Rob y Emiel.

La diferencia entre el mentalismo y la hipnosis

Aunque el mentalismo y la hipnosis tienen puntos en común, según Rob se trata de dos disciplinas diferentes.

Según él, el mentalismo es un concepto más amplio. Los mentalistas utilizan diversas técnicas para crear efectos que al público le parecen casi imposibles. La hipnosis puede formar parte de ello, pero no es imprescindible.

«La hipnosis es realmente un campo que también pueden utilizar los mentalistas. Utilizo a propósito la palabra “también”, porque hay muchas más formas de lograr un efecto», explica Rob. «Con la hipnosis y las palabras se puede llevar a alguien a un determinado estado de conciencia. A partir de ese estado, se pueden evocar diferentes experiencias».

Para Rob y Emiel, lo más importante es el poder de la imaginación. Por ejemplo, pueden hacer que alguien experimente la sensación de estar en un prado o sentado en el sofá de su casa.

La diferencia radica sobre todo en el objetivo para el que se utilizan las técnicas. Mientras que los hipnoterapeutas utilizan la hipnosis para acompañar a las personas en un proceso terapéutico, Rob y Emiel emplean la técnica para dotar a sus actuaciones de una dimensión adicional, pero sin caer en el ridículo.

«Utilizamos la hipnosis para añadir una capa extra a un truco que hacemos. Para que la gente experimente algo de verdad y para dar más profundidad al efecto que queremos mostrar».

La hipnosis como parte de una experiencia especial

Quien, al pensar en el entretenimiento con hipnosis, se imagina a gente corriendo como pollos por un escenario o olvidándose de repente de su nombre, puede esperar algo muy diferente con Rob y Emiel.

A Rob no le llama mucho la atención ese tipo de hipnosis de escenario. Lo que él quiere es que la gente viva una experiencia especial y personal.

Por ejemplo, cómo, en un estado determinado, puedes imaginarte realmente que estás en un lugar concreto y sentir ciertas cosas. Esto se combina con algo que ocurre en el escenario y eso es lo que lo hace tan mágico tanto para el público como para la persona que está bajo la influencia mentalista.

Según Rob, lo especial es que el público vive una experiencia diferente a la de la persona que está sobre el escenario. A esto también se le conoce como «realidad dual».

«Además, el público de la sala experimenta algo diferente a lo que vive el hombre o la mujer que está en el escenario. Eso me parece realmente genial».

Esto demuestra lo poderosas que pueden ser las historias, las sugerencias y la interpretación de las palabras.

¿Qué van a hacer Rob y Emiel durante «Hidden Influence»?

Durante «Hidden Influence», Rob y Emiel combinan algunos de sus mejores números con dos breves charlas. En ellas muestran cómo funciona nuestra percepción y lo fácil que es influir en las personas.

Emiel se centra, entre otras cosas, en los puntos ciegos y los patrones de pensamiento. Porque los ojos y el cerebro no siempre colaboran como uno cree.

Rob se centra precisamente en el poder del lenguaje y el lenguaje corporal. Muestra cómo la forma en que dices algo puede influir en el comportamiento y las decisiones de los demás.

«Vamos a enseñar a la gente qué son los puntos ciegos, los patrones de pensamiento y cómo se puede influir en las personas mediante el uso de las palabras y el lenguaje corporal».

Y no lo hacen solo hablando de ello. Los visitantes también experimentan los efectos por sí mismos.

De este modo, su actuación encaja con el tema central de «Hidden Influence»: la influencia que la comunicación y la sugestión pueden ejercer sobre lo que las personas piensan, sienten y hacen.

¿Qué es real y qué es irreal?

Una de las preguntas más importantes que Rob quiere plantear en *Hidden Influence* es qué entendemos realmente por «real» y «irreal ».

Según él, esa distinción no siempre es tan sencilla como parece.

«A menudo nos preguntan si la hipnosis es real. En ese caso, yo debería devolver la pregunta: ¿qué es real para ti y qué es irreal?».

Rob lo compara con hacer pan. Es real, pero al mismo tiempo también es un truco en el que se mezclan los ingredientes de una forma determinada.

Por eso, a Rob no le importa demasiado si los visitantes creen que todo lo que ven es real. Su objetivo es que la gente siga pensando de forma crítica por sí misma.

«Queremos hacer que la gente se sienta bien. Que sienta asombro. Si crees que es real, está bien. Si crees que no lo es, en realidad también está bien».

Más que entretenimiento en «Hidden Influence»

Rob y Emiel quieren demostrar, sobre todo en «Hidden Influence», que la influencia va mucho más allá de la simple aplicación de una técnica.

La forma en que cuentas una historia, las palabras que eliges y las expectativas que generas pueden contribuir a la experiencia de los demás.

Tanto para los profesionales de la hipnosis principiantes como para los experimentados, su labor ofrece así una perspectiva especial sobre la profesión.

«Me parece interesante cuando alguien hace un truco bastante sencillo, pero lo presenta de forma brillante con una buena historia», comenta Rob.

Eso es precisamente lo que Rob y Emiel quieren que los visitantes experimenten durante «Hidden Influence »: el poder de la comunicación, la sugestión y el asombro.

Y quizá, tras su actuación, no te vayas a casa con todas las respuestas. Pero sí con una perspectiva diferente sobre lo que ves, oyes y crees.

¿Quieres saber más sobre Rob y Emiel y sus espectáculos teatrales, entre ellos «Thinking Like Sherlock»? Visita www.robenemiel.nl.

¿Quieres ver su actuación y aprender cómo funciona «Hidden Influence», de Edwin Selij? Pide aquí tu entrada y ven al seminario de hipnosis, igual que estos dos mentalistas.