Ya sabes cómo es: lo tienes en la punta de la lengua, pero no consigues recordarlo. Lo has olvidado. A todos nos pasa alguna vez y no es para tanto. Pero ¿qué es eso, ese estado en el que simplemente lo has perdido? El estado de amnesia.
El olvido y la amnesia
Olvidar es un fenómeno totalmente natural. Además, es bueno que no lo recuerdes todo, porque si no , tendrías demasiada información en la cabeza y te volverías loco. Probablemente ya no recuerdes cómo aprendiste a andar o qué llevabas puesto entonces. Toda esa información la has olvidado y, además, no es nada importante. También puedes «perder» las llaves del coche o no recordar ese número concreto. Es algo que se te ha olvidado por un momento y, a menudo, esa información vuelve a la memoria más tarde.
La amnesia suele aparecer tras una lesión cerebral. En ese caso, ya no recuerdas ciertas cosas que deberías saber, como el nombre de tus hijos o dónde vives. Lo has olvidado, por lo que se habla de pérdida de memoria. También puede ocurrir que ya no seas capaz de almacenar nueva información.
Así pues, hay una diferencia considerable, pero con un punto en común importante. Hay algo a lo que ya no puedes acceder, aunque deberías poder hacerlo. Se trata de un fenómeno muy interesante con el que también trabajamos en la hipnosis. Cuando alguien es capaz de olvidar algo, se encuentra en un determinado estado de hipnosis en el que es fácil alcanzar la anestesia.
Con ciertas técnicas, puedes conseguir que alguien, por ejemplo, olvide todos los números. Cuando logras eso en una persona, esta se encuentra en un estado de hipnosis tal que acepta sugerencias con facilidad y sencillez. Tu trabajo como hipnoterapeuta se vuelve así más fácil, ya que puedes trabajar de forma mucho más directa. Con sugerencias breves y directas, consigues cambios rápidos.
Aprovecha esta oportunidad y utiliza el estado de amnesia para darte a ti mismo y a los demás buenas sugerencias.





